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La tranquilidad y la serenidad son
parte esencial del espíritu lisboeta, sus calles
y avenidas transmiten paz y sosiego
a quien las recorre, no obstante, las noches suelen
cambiar un poco este estado de quietud generalizada,
especialmente los fines de semana. La nocturnidad agitada
se siente de manera mucho más vibrante en “Barrio
Alto”, lugar de encuentro nocturno por
excelencia de los lugareños y viajeros sedientos
de movida. Sus estrechas calles, se encuentran colmadas
de pequeños y acogedores bares, que muestran
mucha variedad en cuanto a conceptos, mas no en los
precios.
Curiosamente, la apertura de estos
establecimientos coincide con el cierre de muchas de
las tiendas de diseñadores de
moda emergentes, quienes mantienen las puertas abiertas
hasta la media noche. De esta manera, la atmósfera
alternativa y modernista de las calles del “Barrio”,
como suele apodarlo la fauna local, se disfruta maravillosamente.
Los precios de las bebidas son bastante solidarios,
y se siente la calidez que brinda el hecho de que la
mayoría de la gente prefiere terminar bebiéndose
algo en plena calle, sin ningún tipo de penalización.
Aunque mucha de la actividad
nocturna esté concentrada en este enclave,
hay mucha amplitud para cambiar de ambiente. Se puede
escoger entre bares especializados en música
y ritmos caribeños, bares de Fado
y lugares de música acorde a las tendencias actuales.
Lo más recomendable, es que luego de una buena
cena al mas puro estilo abundante y prolongado de la
capital portuguesa, lo mejor es irse a “Barrio
Alto” a tantear de local en local hasta sentirse
a gusto. Una referencia clave es la Rua du Norte, desde
donde se puede comenzar el tanteo.
No muy lejos de esta zona, está
una calle altamente recomendable para la búsqueda
precisa de una buena copa y un buen
ambiente. Se trata de una calle en pendiente, por donde
sube y baja el elevador da Bica. Allí
hay mucha vida y gente los fines de semana. Como siempre
agolpados en las puertas de los locales. Justo en esa
inclinada calzada, está un local bastante recomendable
llamado Bicaense, donde se puede bailar
buen funk y ritmos afines. La zona
de Santos igualmente ofrece opciones para tomarse las
primeras copas de la noche, con la diferencia de que
no se invaden las calles como en Barrio Alto.
La algarabía
reinante en estos sitios perdura hasta las cuatro de
la madrugada aproximadamente. Luego hay que decidir
entre continuar la fiesta o irse a la cama. Para continuar,
lo mejor es desplazarse hacia las Docas, junto al río
y cerca del puente 25 de Abril. En una zona llamada
Santa Apolonia queda un club llamado
Lux, propiedad del actor John Malkovich,
ideal para bailar hasta el amanecer.
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