La catedral de Lisboa es comúnmente conocida
como Sé de Lisboa o Santa Maria Maior. Su construcción
se inicia en 1147, pero el edificio
se va renovando a lo largo del tiempo con diferentes
estilos artísticos. La Sé se empieza
a construir tras la reconquista de
la ciudad a los árabes por
tropas cristianas portuguesas, y se escoge el lugar
donde antes se edificaba una mezquita. Se empieza
con un estilo románico tardío, pero
a finales del s.XIII se transforma
la capilla central en un panteón gótico
en el que se entierra al rey Alfonso IV,
a sus familiares y a sus compañeros de armas.
La Sé toma su carácter de catedral
en 1393 en el reinado de Joao I,
y se constituye como un gran símbolo de la
ciudad y un gran exponente de la arquitectura religiosa
medieval.
La catedral superó importantes terremotos
que asolaron Lisboa en los siglos XIV y XVI,
pero salió muy mal parada en el gran terremoto
de 1755, donde la capilla y el panteón resultan
destruidos. Posteriormente la Sé fue
reconstruida en parte, y a inicios del
s.XX se produce una profunda restauración
que le da el aspecto actual, en el que conserva su
aspecto original medieval.