Alfama es el barrio más antiguo y conocido
de Lisboa, y un símbolo de la parte más
popular y pintoresca de la ciudad. Se asienta sobre
un monte, y lo componen una red de callejuelas, escalinatas
y callejones sin salida que componen
un bello barrio lleno de encanto. Sus casas tienen
bonitas fachadas y floreados balcones
, y muchas veces están decoradas con cerámicas
típicas de Lisboa, creando
un conjunto en el que se respira un aire de pueblo
muy característico.
En estas calles se nota la autenticidad de la ciudad,
y durante mucho tiempo estuvo habitado por pescadores
y marineros, conservando en la actualidad ese aire
de autenticidad y un ambiente muy evocador. En este
barrio podemos visitar interesantes monumentos, como
la Sé de Lisboa , el Castelo de San
Jorge o el Monasterio de San Vicente.
También encontraremos una vista estupenda de
la ciudad en el Mirador de Santa Luzia o el Museo
do Teatro Romano, pero lo más interesante para
el visitante es perderse por sus angostas calles y
observar los detalles arquitectónicos
de este fascinante laberinto. Cuando
llegue la noche la mejor opción es cenar y
tomar un buen vino portugués en alguno de sus
numerosos restaurantes.